viernes, 11 de abril de 2008

En mayo de 1994, el reconocido fotógrafo Kevin Carter recibió el Premio Pulitzer de fotoperiodismo por su trabajo realizado en la región de Ayod, en Sudán. Allí, el fotógrafo documentalista sudanés captó en una imagen la figura de una niña en estado de desnutrición, agachada en el suelo y con el torso caído hacia adelante, como rendido. En segundo plano, se aprecia la presencia de un buitre expectante, con la acechadora mirada fija en la pequeña.
En aquella oportunidad en que fue premiado, Carter expresó su descontentó público con el trabajo que más éxito tuvo en toda su trayectoria: “Es la foto más importante de mi carrera pero no estoy orgulloso de ella, no quiero ni verla. La odio. Todavía estoy arrepentido de no haber ayudado a la niña”. Cuatro meses depués, Kevin Carter se quitó la vida.
Durante los catorce meses que pasaron desde el momento en que la foto fue tomada, hasta que fue premiada, surgieron cuestionamientos de todo tipo acerca de si Carter había actuado bien al tomar la fotografía y, luego, no haber hecho algo por la niña. Asimismo, se desconoce si el dilema fue causa de la decisión final del fotógrafo, pero sí es seguro que fue una abrumación importante para su vida.