viernes, 4 de abril de 2008

En Estado Unidos y en el mundo entero se conmemora hoy el 40º Aniversario del asesinato del ejemplar Martin Luther King, el líder de los derechos civiles que emprendió una protesta pacífica para que se juzgara a las personas por su carácter y no por su color de piel.
En su campaña contra la discriminación de los afro-estadounidenses Luther King logró la aprobación de la ley de derechos civiles de 1964 y, a la edad de 35 años, recibió el premio Nobel de la Paz.
El 4 de abril de 1968, día en que fue asesinado a balasos en el balcón de Lorraine Motel, Martin Luther King se preparaba para liderar una marcha local del sindicato de basureros negros de la ciudad de Menphis.

"Nada en el mundo es más peligroso que la ignorancia sincera y la estupidez concienzuda" M.L.K

miércoles, 2 de abril de 2008

Gabriel García Márquez publicaba un año después de la guerra...

Un soldado argentino que regresaba de las Islas Malvinas al término de la guerra llamó a su madre por teléfono desde el Regimiento I de Palermo en Buenos Aires y le pidió autorización para llevar a casa a un compañero mutilado cuya familia vivía en otro lugar. Se trataba —según dijo— de un recluta de 19 años que había perdido una pierna y un brazo en la guerra, y que además estaba ciego. La madre, feliz del retorno de su hijo con vida, contestó horrorizada que no sería capaz de soportar la visión del mutilado, y se negó a aceptarlo en su casa. Entonces el hijo cortó la comunicación y se pegó un tiro: el supuesto compañero era él mismo, que se había valido de aquella patraña para averiguar cuál sería el estado de ánimo de su madre al verlo llegar despedazado.
Esta es apenas una más de la muchas historias terribles que durante estos últimos doce meses han circulado como rumores en la Argentina, que no han sido publicadas en la prensa porque la censura militar lo ha impedido, y que andan por el mundo entero en cartas privadas recibidas por los exiliados. Hace algún tiempo conocí en México una de esas cartas, y no había tenido corazón para reproducir algunas de sus informaciones terroríficas. Sin embargo, revistas inglesas y norteamericanas celebraron este dos de abril el primer aniversario de la aplastante victoria británica, y me parece injusto que en la misma ocasión no se oiga una voz indignada de la América Latina que muestre algunos de los aspectos inhumanos e irritantes del otro lado de la medalla: la derrota argentina. La historia del joven inválido que se suicidó ante la idea de ser repudiado por su madre, es apenas un episodio del drama oculto de aquella guerra absurda.
Ahora se sabe que numerosos reclutas de 19 años que fueron enviados contra su voluntad y sin entrenamiento a enfrentarse con los profesionales ingleses en las Malvinas, llevaban zapatos de tenis y muy escasa protección contra el frío, que en algunos momentos era de 30 grados bajo cero. A muchos tuvieron que arrancarles la piel gangrenada junto con los zapatos y 92 tuvieron que ser castrados por congelamiento de los testículos, después de que fueron obligados a permanecer sentados en las trincheras. Sólo en el sitio de Santa Lucía, 500 muchachos se quedaron ciegos por falta de anteojos protectores contra el deslumbramiento de la nieve.
Con motivo de la visita del Papa a la Argentina, los ingleses devolvieron mil prisioneros. Cincuenta de ellos tuvieron que ser operados de las desgarraduras anales que les causaron las violaciones de los ingleses que los capturaron en la localidad de Darwin. La totalidad debió ser internada en hospitales especiales de rehabilitación, para que sus padres no se enteraran del estado en que llegaron: su peso promedio era de 40 ó 50 kilos, muchos padecían de anemia, otros tenían brazos y piernas cuyo único remedio era la amputación, y un grupo se quedó interno con trastornos psíquicos graves.
“Los chicos eran drogados por los oficiales antes de mandarlos al combate”, dice una de las cartas de un testigo. “Los drogaban primero a través del chocolate, y luego con inyecciones, para que no sintieran hambre y se mantuvieran lo más despiertos posible”. Con todo, el frío a que fueron sometidos era tan intenso que muchos murieron dormidos. Tal vez fueron los más afortunados porque otros murieron de hambre tratando de extraer la pasta de carne que se petrificaba dentro de las latas. En este sentido, mucho es lo que se sabe sobre la barbarie de la logística alimenticia que los militares argentinos practicaron en las Malvinas. Las prioridades estaban invertidas: los soldados de primera línea apenas si alcanzaban a recibir unas sardinas cristalizadas por el hielo, los de la línea media recibían una ración mejor, y en cambio los de la retaguardia tenían a veces la posibilidad de comer caliente.
Frente a condiciones tan deplorables e inhumanas, el enemigo inglés disponía de toda clase de recursos modernos para la guerra en el círculo polar. Mientras las armas de los argentinos se estropeaban por el frío, los ingleses llevaban un fusil tan sofisticado que podía alcanzar un blanco móvil a 200 metros de distancia, y disponían de una mira infrarroja de la más alta precisión. Tenían además trajes térmicos y algunos usaban chalecos antibalas que debieron ocasionarles trastornos mentales a los pobres reclutas argentinos, pues los veían caer fulminados por el impacto de una ráfaga de metralla, y poco después los veían levantarse sanos y salvos y listos para proseguir el combate. Las tropas inglesas estaban una semana en el frente y luego una semana a bordo del “Canberra”, donde se les concedía un descanso verdadero con toda clase de diversiones urbanas en uno de los parajes más remotos y desolados de la Tierra.
Sin embargo, en medio de tanto despliegue técnico, el recuerdo más terrible que conservan los sobrevivientes argentinos es el salvajismo del batallón de “gurkhas”, los legendarios y feroces decapitadores nepaleses que precedieron las tropas inglesas en la batalla de Puerto Argentino. “Avanzaban gritando y degollando”, ha escrito un testigo de aquella carnicería despiadada. “La velocidad con que decapitaban a nuestros pobres chicos con sus cimitarras de asesinos era de uno cada siete segundos. Por una rara costumbre, la cabeza cortada la sostenían por los pelos y le cortaban las orejas”. Los “gurkhas” afrontaban al enemigo con una determinación tan ciega que de 700 que desembarcaron sólo sobrevivieron setenta. “Estas bestias estaban tan cebadas que una vez terminada la batalla de Puerto Argentino, siguieron matando a los propios ingleses hasta que éstos tuvieron que esposar a los últimos para someterlos”.
Hace un año, como la inmensa mayoría de los latinoamericanos, expresé mi solidaridad con Argentina en sus propósitos de recuperación de las Islas Malvinas, pero fui muy explícito en el sentido de que esa solidaridad no podía entenderse como un olvido de la barbarie de sus gobernantes. Muchos argentinos e inclusive algunos amigos personales, no entendieron bien esta distinción. Confío, sin embargo, en que el recuerdo de los hechos inconcebibles de aquella guerra chapucera nos ayude a entendernos mejor. Por eso me ha parecido que no era superfluo evocarlos en este aniversario sin gloria. Como nunca me parecerá superfluo preguntar otra vez y mil veces más —junto a las madres de la Plaza de Mayo— dónde están los ocho mil, los diez mil, los quince mil desaparecidos de la década anterior.

MALVINAS: El conflicto a través de los años

La soberanía de Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur, es un tema del pasado, del presente y del futuro. La presidenta Cristina Fernández de Kirchner suspendió el pasado domingo su programado viaje a Londres, donde iba a participar de la cumbre de gobiernos progresistas organizada por el primer ministro británico, Gordon Brown. En esa oportunidad, la Jefa del Estado tenía previsto plantear la cuestión en una reunión informal con el líder laborista, pero, debido al agravamiento en el conflicto rural, decidió permanecer en el país hasta nuevo aviso.
El tratamiento del diferendo con el Reino Unido se reinició con una estrategia de seducción del gobierno menemista de los 90 que intentaba enfatizar la reconciliación luego de la guerra, a través de halagos a la Reina de Inglaterra y convenios bilaterales. A partir de ese momento, en repetidas ocasiones Argentina buscó abrir el diálogo en base a la resolución 2065 de las Naciones Unidas (1965), que establece que ambos gobiernos deben negociar sobre el archipiélago austral, con una solución pacifica que tenga en cuenta los intereses de los malvinenses.
En vísperas a los actos conmemorativos del 2 de abril del año pasado, el gobierno del ex presidente Néstor Kirchner se endureció en el reclamo y anunció la cancelación de un acuerdo bilateral de cooperación petrolera y sanciones para las empresas que exploren en el área en disputa; reacción que disgustó a la contraparte. Luego, en diciembre de 2007, el ex vicecanciller Roberto García Moritán se reunió con Bob Blizzard, un miembro del parlamento inglés que había viajado a la Argentina para asistir a la celebración del traspaso de mando presidencial, y le manifestó la necesidad de que Londres abandone la postura que niega reanudar negociaciones acerca de la soberanía.
Sin embargo, a pesar de todos los intentos, aún no se ha logrado una respuesta innovadora por parte de la potencia extranjera.

lunes, 31 de marzo de 2008

Afortunadamente, desafortunadamente...

Y si...afortunadamente, los dos estamos de acuerdo.
Desafortunadamente, no siempre.
Pero, finalmente...nos absorbe algo y nos olvidamos de nuestros desacuerdos.
Afortunadamente, te conocí en el momento exacto.
Desafortunadamente, es verdad.
Pero, finalmente...me pregunto qué sucederá.
Afortunadamente, no lo sabemos.
Afortunadamente, estoy enamorada de tí.
Desafortunadamente, yo también estoy enamorado de tí.
(risas cómplices)

lunes, 24 de marzo de 2008

A 32 años del golpe: Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia

En distintos puntos del país se realizaron hoy actos conmemorativos por el golpe de Estado de 1976, el proceso autoritario más sangriento de la historia de nuestro país que continuó hasta el 10 de diciembre de 1983. Utilizaron el terror para censurar, reprimir, secuestrar bebés y desaparecer personas. Crearon alrededor de 340 centros de detención para torturarlos o asesinarlos. Muchos optaron por el exilio, y otros por el SILENCIO.

A aquellos 30 mil que no pudieron hacer escuchar sus voces, les debemos el recuerdo de esta triste fecha. Por los que no quisieron el silencio pero fueron callados. Ni olvido ni perdón.

La prensa muda

  • Comunicado Nº 19 del 24 de marzo de 1976
“Se comunica a la población que la Junta de Comandantes Generales ha resuelto que sea reprimido con la pena de reclusión por tiempo indeterminado el que por cualquier medio difundiere, divulgare o propagare comunicados o imágenes provenientes o atribuidas a asociaciones ilícitas o personas o grupos notoriamente dedicados a actividades subversivas o al terrorismo. Será reprimido con reclusión de hasta diez años, el que por cualquier medio difundiere, divulgare o propagare noticias, comunicados o imágenes, con el propósito de perturbar, perjudicar o desprestigiar las actividades de las Fuerzas Armadas, de Seguridad o Policiales”.

viernes, 14 de marzo de 2008

So,
So you think you can tell
Heaven from Hell,
Blue skies from pain
Can you tell a green field
From a cold steel rail?
A smile from a veil?
Do you think you can tell?
Did they get you to trade
Your heroes for ghosts?
Hot ashes for trees?
Hot air for a cool breeze?
Cold confort for change?
Did you exchange
A walk on part in the war
For a lead role in a cage?
How I wish, how I wish you were here
We're just two lost souls
Swimming in a fish bowl,
Year after year,
Running over the same old ground.
What have we found?
The same old fears
Wish you were here