jueves, 31 de enero de 2013

Welcome back

¡Me divierte tanto haber revivido este blog! Pensar que fue creado cuando mi pasión pasaba más por las palabras que por las imágenes. Hoy convive dentro mío ese maridaje perfecto de mostrar y contar.
Encontré algo de esa época (Agosto de 2009) que me robó una sonrisa de sólo leerlo. A veces mi imaginación puede ser tan grande que construye puentes, vidas que no han sido vividas más que en mis sueños. Me da risa la imagen que pude crear de mi, aún ¨tirándome flores¨, cosa que no es tan sencilla. Y acá va, una experiencia que tuve que inventar, que cómo dije en el momento que la postié en facebook, fue un sueño inmediato.



Bienvenidos.



(Texto escrito por mi, extraído de facebook.com/jazmin.federico)




Tuve que escribir una nota loca, un sueño inmediato...y salió esto. Todas las siguientes líneas son mentira.... 


Ojos que hablan 

Jazmín Federico, la ganadora del concurso de Fotoperiodismo de Página 12, mostró a través de la imagen ganadora el paisaje que ve desde sus ojos: unos muy particulares, audaces y profundos ojos capaces de captar en un disparo una porción del tiempo que, con la misma suerte que llegó aquí, recorrerá el mundo. 
La joven no comprende el nivel de los hechos. Ingénua, sonríe y confiesa que este premio fue una casualidad, que ella nunca hubiera pensado que ganaría algo que fue hecho en un momento de diversión. No se si es o se hace, ¡no es difícil darse cuenta que con ese material podía competir profesionalmente!. Pero ella asegura que no lo sabía, que mandó la foto en un apuro y que le costó elegirla entre otras en tan poco tiempo. 
Mientras habla no para de mover las manos -y no para de hablar-. Es increíble como esas pequeñas y blanquísimas manos pueden sostener la enorme cámara que Jazmín utiliza como "aficionada (un aparato bastante sofisticado para un hobby). Además, son una herramienta fundamental para la rapidez que conlleva esta actividad, si es que, como ella, uno se propone recorrer las calles en busca de una oportunidad para fotografiar. 
En su vestimenta utiliza los mismos colores que en sus fotos: muchos, variados y vivos. Uñas rojas, pañuelos, pulseras y un tatuaje que muestra con orgullo como prueba de su pasión por el color. Admite que adora la fotografía blanco y negro pero que la mezcla de gamas es muchas veces lo que la tienta en algún escenario. Mientras explica qué cosas, momentos y personas son las que le llaman la atención para ser capturadas, pasa rápido y sin paciencia algunas de sus fotos en la computadora de su casa. 
Luego de un largo monólogo sobre sus horarios preferidos para tomar fotos, Jazmín se detiene para tomar un mate -según ella, "los mejores", preparados con café-. Adelanta algo de lo que ya me percaté: si la dejan, no puede parar de hablar. Es por eso que sus fotografías triunfarán: porque sabe exactamente qué quiere decir con cada una de ellas. Buscó una alternativa a la palabra y la encontró.