¿Por qué te intriga tanto la locura? Si ya la conoces, has estado con ella. Te visitó vestida de azules eléctricos y durmió en tus ojos varias noches. No mientas. La dejaste ir porque te gusta sentir la pérdida, y volverla a llamar para invitarla a que se aloje en tu cuerpo y te recorra a besos otra vez, mientras bailan las palabras en tu lengua y ella disfruta, y disfrutas.
